Agente autónomo de reservas y cobros para alta gastronomía. Cada mesa reservada llega con su pago ya confirmado.
Desplegar en mi restauranteAl continuar, el restaurante guardará tu nombre, teléfono y, si aplica, datos del homenajeado. Política de privacidad. Al escribir aceptas.
Soy Tenta, el agente de IA de San Sebastián.
“Te busco mesa de inmediato. Solo dime el día, la hora y cuántas personas vienen.”
Cuando la pasarela de pagos libera el dinero de tus reservas, te lo enviamos automáticamente a tu cuenta, a tu razón social. Normalmente llega entre 2 y 4 días hábiles después del pago.
El costo de no tener sistema
No vienen del mismo lugar: una es la puerta, otra el canal, otra la nómina. Mientras lees esto, alguna está pasando en tu restaurante — y cada una tiene su respuesta.
Cancelación de última hora
Sábado, mesa de 8 confirmada por WhatsApp. Cancelan cinco minutos antes y no hay forma de revender esa hora. Nadie dejó un peso en garantía.
El cliente esperando
Escribe a las 7 PM. Tú estás en la cocina. Cinco minutos después ya tiene mesa en el restaurante de al lado.
Operación a ciegas
¿Cuántas libres hay ahora? ¿Quién confirmó de verdad? ¿Cuánto vas a facturar hoy? Sin respuesta, cada decisión del día se toma con miedo.
Tres manos, un mismo chat
El mesero confirma lo que el administrador ya había dado. Confirmaciones contradictorias, reservas duplicadas, y un comensal de pie en la puerta mientras alguien busca dónde sentarlo.
Cobro a mano
Tu equipo pasa el turno con el celular en la mano: revisa comprobantes, valida en la app del banco, confirma, anota. Horas de personal atendiendo chats en vez de atender la sala.
Cliente sin historial
Quinta visita del año. Nadie sabe que prefiere la terraza ni que es alérgica a los mariscos.
Ejemplo de un mesLas tres que se pueden contar suman $700.000. Las otras tres no aparecen en ningún reporte — y las seis se cierran con lo mismo.
Los tres momentos que el comensal juzga
No es una herramienta para anotar reservas. Es la misma experiencia sostenida en los tres puntos donde un restaurante se gana —o pierde— a un cliente.
1 · Cuando reserva
El agente que no descansa ni transcribe mal. Cotiza paquetes, cobra y confirma respondiendo con lo que está cargado en tus módulos: tu carta, tus horarios, tus mesas y tus precios. Y las conversaciones quedan guardadas, también las que no cerraron.
1 · Cuando reserva
Defines una cuota de confirmación —un monto para todo el restaurante o uno propio por mesa— y, si quieres, un consumo mínimo por mesa. La reserva deja de ser una promesa y pasa a ser una entrada.
2 · Cuando llega
El kiosko muestra las reservas del día y quién ya llegó, en una tablet emparejada que no necesita cuenta de usuario. Nadie busca un nombre en un cuaderno.
3 · Cuando se sienta
Tenta reconoce al comensal recurrente en cuanto escribe: lo saluda por su nombre y no le vuelve a pedir los datos que ya dio.
Y después del servicio
Cuando la pasarela de pagos libera el dinero de tus reservas, te lo enviamos automáticamente a tu cuenta corporativa colombiana, con el desglose completo de cada reserva. Normalmente llega entre 2 y 4 días hábiles después del pago.
Del registro al primer depósito
No hay instalación, ni hardware, ni migración. Lo único que te pedimos es lo que ya sabes de memoria: tus mesas, tu carta y tus horarios.
Mesas con su zona y capacidad, la carta por secciones, los horarios de cada día, los paquetes de celebración y el monto del depósito. Eso es exactamente lo que Tenta va a decir: no responde nada que no esté en tus módulos.
Registras la cuenta corporativa a tu razón social y firmas el mandato que nos autoriza a recaudar a tu nombre y a pagarte el neto. Sin ese mandato firmado no se cobra un peso: es el candado, no un trámite.
Te entregamos tu página pública con Tenta encima. Desde ahí cotiza, cobra el depósito y confirma la mesa sola. Cuando la pasarela de pagos libera el dinero, te lo enviamos automáticamente a tu cuenta, con el desglose reserva por reserva.
Lo que cargas una vez queda atado. Si cambias un precio de la carta o cierras una zona, Tenta deja de ofrecerla en la misma conversación siguiente — no hay un segundo lugar donde volver a escribirlo.
Incluida en el Plan Esencial
Una dirección propia donde tu carta, tus horarios y tus mesas se presentan como en tu salón — y donde Tenta atiende y cobra. Viene dentro de la membresía y se arma con lo que ya cargaste, así que no compites por un espacio en un perfil prestado.
Vive en tenantul.com con el nombre de tu restaurante, desde el primer día. Sin comprar un dominio, sin contratar un servidor y sin nada que renovar cada año.
Se arma con los módulos que ya cargaste y cambia el mismo día que cambias la carta. No necesitas a nadie que la construya ni que la mantenga después.
El comensal pregunta por un plato y recibe el tuyo, con tu precio y tu horario. No es un formulario de contacto: es tu carta, tus mesas y tus paquetes contestando.
Eliges el que se parece a tu salón, en claro u oscuro. No hay dos restaurantes con la misma página.
La página, el dominio y el hosting van dentro de la membresía. La comisión aparece solo cuando una reserva quedó confirmada y pagada — nunca por una visita, una conversación ni una consulta que no cerró. Tu costo fijo es uno solo y lo conoces desde el primer día; lo demás se mueve únicamente cuando se llenó una mesa.
Lo que sostiene el dinero y el dato
Conectar una pasarela a tu negocio es una decisión de confianza. Estas son las cinco garantías que ya vienen puestas, sin que tengas que pedirlas.
El dinero
Tenantul no custodia tu plata ni la retiene en una cuenta nuestra esperando que la retires: apenas la pasarela de pagos la libera, te la enviamos automáticamente a tu cuenta, a tu razón social, con el desglose de cada reserva que compone el pago.
La cuenta
El número de cuenta, el tipo, el banco y el titular quedan cifrados. Ni siquiera en nuestra base de datos existe un número de cuenta legible.
El permiso
No autorizas un permiso abierto: autorizas una operación y no hay una segunda. Descontar la comisión, la comisión de la pasarela de pagos con su IVA y las retenciones que practique, y pagarte el neto a tu cuenta. Mientras tanto el dinero es tuyo — el contrato lo registra como un pasivo a tu favor, y lo único que es ingreso nuestro es la comisión y la suscripción.
El equipo
El manager controla todo y el staff gestiona las reservas del día, sin entrar a los datos bancarios, a la configuración ni a los pagos. El límite lo aplica el servidor, así que se sostiene aunque alguien llegue a la pantalla.
El rastro
Cada cambio sobre reservas, mesas, carta y dinero deja su registro con el autor, la fecha y qué cambió. Y no solo tu equipo: cuando Tenta cancela una reserva que el comensal abandonó queda anotada como agente, y cuando la tablet de la puerta marca una llegada queda como kiosko. También se guarda lo que no prosperó — si alguien pide algo para lo que no tiene permiso, ese intento se escribe igual. El manager lo lee en su página de Actividad, en lenguaje corriente y sin pedírselo a nadie.
Del lado del comensalAntes de escribir su primer mensaje ve el aviso de tratamiento de datos de la Ley 1581 de 2012, con el enlace a tu política de privacidad.
Membresías transparentes
Sin cuota por conversación y sin cobro por intentos fallidos: se financia con las primeras mesas fantasma que dejas de perder en el mes.
¿Y cuándo se le cobra al restaurante?
Tenta atiende todas las conversaciones del mes. La comisión aparece únicamente cuando una reserva quedó confirmada y el comensal ya pagó — el resto del trabajo no te cuesta nada.
Para el restaurante que quiere eliminar el no-show y automatizar la recepción de depósitos.
El depósito se descuenta del consumo del comensal. Y sobre lo que consume en la mesa —el ticket completo de la noche— Tenantul no cobra comisión. Solo se cobra por la reserva que quedó confirmada y pagada.
Para el restaurante de una sede que ya quiere leer lo que acumuló.
Para grupos con dos o más sedes que deciden con la data de todas.
Antes de decidir
Sobre el cobro, la plata que llega a tu cuenta y qué pasa el día que algo no sale como estaba previsto.
Cobras igual. El depósito se cobró al confirmar la reserva y entra en tu próximo pago como cualquier otra, así que la silla vacía deja de costarte la noche entera. Y antes de eso juega a tu favor: quien reserva poniendo su propia plata llega con un compromiso distinto al de un «sí» por mensaje.
Tu WhatsApp sigue siendo tuyo y nadie lo toca. Tenta atiende en el chat que vive dentro de tu página, así que lo único que cambia es qué compartes: donde antes publicabas tu número en redes, ahora publicas el enlace de tu página. Ahí el comensal pregunta, reserva y paga a cualquier hora, sin que nadie de tu equipo tenga que estar pendiente del teléfono.
Cuando la pasarela de pagos libera el dinero de tus reservas, te lo enviamos automáticamente a tu cuenta, sin que tengas que pedirlo y con el desglose reserva por reserva, así que siempre sabes de dónde salió cada peso. Normalmente llega entre 2 y 4 días hábiles después del pago; los fines de semana, los festivos y tu banco pueden moverlo, y eso no lo controla Tenantul.
Eso lo decides tú. Puedes dejarlo descontable, y entonces el comensal lo usa esa misma noche en su cuenta y no siente que pagó de más; o cobrarlo como un cargo fijo por apartar la mesa. En los dos casos el dinero ya entró: si llega, lo aprovecha; si no llega, queda como el pago de la mesa que reservó.
Lo dice, y ese es justamente el punto. Tenta responde solo con lo que está cargado en tus módulos —carta, horarios, mesas, paquetes y precios—, así que nunca le promete a un comensal un plato que no tienes, un horario que no abres ni un precio que no pusiste. Tu palabra frente al cliente queda intacta.
Sí, y por eso no hay contrato de permanencia: la membresía es mensual y se sostiene por lo que te da cada mes, no por una cláusula que te amarre. Te quedas mientras te sirva.
Sin instalaciones ni cambios en tu hardware. Te entregamos tu página oficial y dejamos a Tenta lista con tu carta y tus mesas.